SANTIAGO, marzo 22.- Ocupado en cumplir la meta de construir 20 mil mediaguas se encuentra por estos días el padre Felipe Berríos, capellán de Un Techo Para Chile, la organización que ha desplegados sus esfuerzos en toda la zona afectada por el terremoto y posterior tsunami levantando viviendas de emergencia.
El objetivo de esta agrupación es terminar con los campamentos para el Bicentenario, pero ahora la situación de catástrofe por la que atraviesa el país, ha obligado a que centren su trabajo en levantar estas casas antes de la llegada del invierno. Sin embargo, el sacerdote advierte que todavía “falta ayuda”.
“Lo que más me ha llamado la atención es que mientras un sector del país se sentaba frente al televisor a quejarse o a mirar, la gente más damnificada era la que estaba de pie luchando”, manifiesta Berríos a Terra.cl.
Según explica, han sido estas personas “los que nos han contagiado” para salir a trabajar con más urgencia que nunca, para brindarle un techo –aunque sea provisorio- a los miles de damnificados.
Pero pese al despliegue de los jóvenes del “Techo”, el padre Berríos considera que una parte de la sociedad debe extremar sus esfuerzos para ir en ayuda de las víctimas del terremoto: “Falta ayuda, falta hablar menos y hacer más…falta meterse la mano al bolsillo y trabajar”.
TERREMOTO POSPONE SU VIAJE A MISIONAR A ÁFRICA
Hace un año, el padre Berríos había anunciado que en 2010 partiría a misionar a Burundí, en África, el mismo continente en el que trabajó en la década de los ’80. Sin embargo, el terremoto lo obligó a posponer su partida.
“Tengo dos compromisos: uno es estructuralmente terminar con los campamentos y ahora esto de construir las primeras 20 mil viviendas de emergencia”, explica.
“Si yo veo que los dos están bien encaminados, están enrielados y veo que mi presencia en realidad no es tan necesaria, me sentiré libre para irme”, añadió el jesuita.





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